martes, 7 de agosto de 2012

Administración Pública y Redes Sociales

En estos días, hemos tenido conocimiento de que el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (MINHAP) ha dado instrucciones para restringir el acceso de los empleados de este organismo a las Redes Sociales.

Estas medidas no son nuevas en el sector público. Como comenta Andrea Di Maio en su blog el partido de la liga norte de Italia presentó en Marzo una moción para bloquear el acceso a facebook, Twitter y otras redes sociales a los empleados del Gobierno regional de Lombardía.

Tampoco lo son en España. Hace menos de dos meses se publicaba una noticia sobre los planes del Gobierno para limitar el acceso a Internet a los empleados públicos. Sobre este tema se hico eco Félix Serrano en su blog con un excelente análisis que recomiendo leer.

No quiero repetir argumentos, entre otras cosas porque no podría mejorarlos. Pero sí quiero hacer una reflexión sobre el tipo de Administración que queremos para nuestros ciudadanos.
La sociedad está cambiando muy rápidamente. Las redes sociales lo inundan todo. Nuestros hijos se relacionan con sus compañeros de colegio o de instituto vía tuenti o facebook. Los universitarios no toman apuntes, sino que descargan los temarios de la web. Los investigadores colaboran con centros de investigación de otros países utilizando foros, videoconferencias y redes sociales. Los ciudadanos intercambian ideas entre sí y se expresan públicamente haciendo un poco más realidad el concepto de democracia.

¿Cómo reacciona el sector privado?.

Las empresas más exitosas escuchan a sus clientes en las redes sociales, analizan sus gustos y necesidades e incluso integran al cliente en sus procesos de innovación, recogiendo miles de ideas e implementando las más brillantes.

¿Qué debe hacer el sector público?

Desde mi punto de vista, actuar en dos sentidos:

  • Potenciar el uso de redes sociales internas para compartir el conocimiento de los empleados, catalizar e impulsar el talento de sus trabajadores.

    La consultora Mckinsey estima en hasta un 20-25% de incremento en la productividad d elas organizaciones gracias al uso de las redes sociales (ver informe).
  • Abrir las vías de comunicación e interacción con los ciudadanos. Escucharlos, conocer sus necesidades y prestarles servicio tal y como hacen las empresas exitosas del sector público.

    Cerrarse a las redes sociales puede ser tan dañino para las organizaciones en un futuro cercano como
    sería hoy en día ignorar el correo electrónico o el teléfono como medios de comunicación (ver informe).

Todo ello, definiendo una política de utilización de los medios sociales en cada organismode la AAPP y aplicando las medidas necesarias para asegurar un uso adecuado dentro de los límites establecidos. Se trata de sustituir la desconfianza a priori por el establecimiento de unas normas, por la autonomía y confianza en su cumplimiento y unas medidas básicas para corregir posibles malos usos puntuales.
 
Con estas medidas, bien implementadas, se conseguiría dar mayor capacidad y autonomía de trabajo al empleado público. Es lo que se denomina "empoderamiento" del trabajador, es decir:
  • Tener poder de decisión propio.
  • Tener acceso a la información y los recursos para tomar una decisión apropiada.
  • Tener una gama de opciones de donde escoger.
  • Habilidad para ejercer asertividad en toma de decisiones colectivas.
  • Tener un pensamiento positivo y la habilidad para hacer cambios.
  • Habilidad para aprender y para mejorar su propio poder personal o de grupo.
  • Habilidad para cambiar las percepciones por medios democráticos.
  • Mejorar la auto imagen y superar la estigmatización.
  • Involucrarse en un proceso autoiniciado de crecimiento y cambios continuo sin parar.

¿No es este el tipo de empleado público que los ciudadanos queremos tener?:

Lógicamente, este perfil de trabajador no se potencia desconectando los teléfonos, Internet o las redes sociales, sino potenciandolos.


El tener una Administración Pública avanzada, abierta, conectada con el ciudadano requiere empleados capacitados... y políticos y directivos públicos que erradiquen de sus cabezas el control obsesivo, la desconfianza y las teorías Taylorianas de principios del siglo XX.

Hace ya muchos años que los empleados públicos dejamos los manguitos y nos profesionalizamos. El mundo es digital y la Administración es electrónica.

Todo este asunto tiene además una arista cortante que nos toca muy de lleno a los empleados públicos que trabajamos en las TIC. Después de la remodelación ministerial del último gobierno, el MINHAP es precisamente el departamento encargado de potenciar las tecnologías de la información en las AAPP. No parece coherente con este objetivo que sea este mismo Ministerio el pionero en limitar el uso de las redes sociales a sus propios empleados.

La Administración Pública debe dar ejemplo, ir por delante del sector privado en la utilización de las redes sociales, como lo ha hecho en el desarrollo y aplicación de la Adminsitración Electrónica.

Durante estos días, se encuentra abierta una consulta pública sobre la propuesta de Agenda Digital para España, en la que participan el MINHAP junto con el Ministerio de Industria, Energía y Turismo para potenciar la utilización de las TIC en España.

Sirva esto para hacer mi primera aportación:

Potenciar el uso de las redes sociales, Internet, blogs y otros medios de comunicación digital entre los empleados públicos como primer paso para acercar la Administración al ciudadano.

10 comentarios:

Carmen dijo...

Lo único que se ve con estas medidas es la calidad de nuestros responsables, supongo que políticos, que serán los que toman estas decisiones tan divinas.
¡Cuánto mediocre anda suelto! y lo peor es que nos hacen ser mediocres a los demás.
Nos empeñamos en ir a contracorriente de los tiempos, y así nos va.

Andres Pastor dijo...

Gracias Carmen por tu comentario.

Ciertamente no es una decisión acertada, que genere progreso y potencie las AAPP, sino todo lo contrario.

Sean quienes sean los impulsores de esta medida deberían repensarla. Puede ser lícito realizar un control sobre los usos de las redes sociales en la Administración y corregir posibles malos usos. Pero lo que se espera de nuestros dirigentes, políticos o no, es impulsar, motivar, liderar, hacer crecer profesionalmente a los empleados públicos y mejorar los servicios prestados.

No veo nada de esto en la medida adoptada.

Un saludo

Emilio García García dijo...

Lo que me ahorras escribir, Andrés. No puedo estar más de acuerdo contigo. La ordenación de los medios de trabajo (e.g. las redes sociales) es competencia del empleador, pero en este caso, creo que han cometido una equivocación. Creo que hay que ordenar su uso, pero no tomar el camino fácil de una prohibición total.

Andres Pastor dijo...

Suerte tienen nuestros empleadores porque queremos trabajar bien , nos preocupamos por "el negocio" (dentro y fuera del horario lectivo), aportamos ideas constructivas (anda!, en las redes sociales) ...

Como bien dices, el camino de la prohibición no conduce a nada, el tiempo lo demostrará. Mientras tanto, seguiremos activos en las RRSS.

javomorales dijo...

Yo incluyo una reflexión más, ¿no habrá tenido nada que ver ningún TIC en esto? ¿TIC trasnochado quizás? O TIC que no quiere llevar la contraria a su superior?

Quiero decir, sabemos que es una persona la que tiene la idea y la que toma la decisión, un superior, un nivel 30 y otra muy distinta, la que la ejecuta. De nada nos servirá #CIOAGE, ni intentar ganar peso dentro de la Administración como asociación, cuerpo o lo que sea, si no somos capaces de convencer ni siquiera a nuestros superiores, de que esas ideas que tienen no son del todo acertadas.

Insisto, es una hipótesis que me planteo. No sé si habrá sido así como haya ocurrido, pero ahí dejo la reflexión...

Andres Pastor dijo...

Gracias por tu comentario.

Evidentemente en la implementación de la medida han estado los responsables de las Tic, no se si en la decisión, pero no creo conveniente sacar a la luz los procesos internos de cada organización.

La decisión es licita y seguramente pensando en que es lo mejor para la organización. Lo que creo es que le falta perspectiva.

Nosotros como profesionales TIC tenemos la obligación de decir a nuestros mayores lo que creemos mas adecuado y hasta tenemos que defenderlo con vehemencia.

Pero cuando se toma una decisión firme, no nos queda más remedio que aceptarla, aunque estemos en profundo desacuerdo.

Lo que si debemos hacer es crear las condiciones, informar de las consecuencias y dibujar la perspectiva necesaria para conseguir la difícil tarea de que tu jefe se salga con la tuya...

Carlos Guadián dijo...

Hola Andrés, la verdad es que la discusión sobre el acceso y uso de las RRSS en las AAPP viene de largo. Hace unos meses ya escribí algo al respecto http://www.k-government.com/2011/01/12/redes-sociales-en-la-administracion-publica/

Es un debate en el que como dice Emilio puede que el camino más fácil sea el de la prohibición, pero desde luego yo tampoco lo encuentro lo más apropiado.

Es más, es un debate que se repite. Hace unos años, no tantos, en plena efervescencia de los blogs como herramienta de publicación personal hubieron administraciones que prohibieron su uso.

Saludos

Andres Pastor dijo...

Hola Carlos,

He leído tu post y, efectivamente, parece que los temas son recurrentes, lo que significa que las Redes sociales son percibidas por los empleados como herramientas útiles....y por algunos empleadores como amenaza, al menos para mantener la productividad de los trabajadores.

También significa que el tema no se resuelve con una tendencia clara.

Gracias por tus comentarios!

Julio dijo...

Curiosamente el MINHAP no ha dado ningún motivo ni nada que se le parezca para cortar el acceso. Simplemente ha dicho que se cierra el acceso a redes sociales y lo ha hecho.

Además he estado probando y no ha cerrado todas: que yo sepa, solo Twitter, Facebook y YouTube.

[Modo paranoia] ¿Será que no las cierra buscando productividad sino por otros motivos? [/Modo paranoia]

Andres Pastor dijo...

Hola Julio,

La verdad es que otro aspecto de este tema es el de la comunicación. puede ser que tengan motivos fundamentados para adoptar esta medida pero, en cualquier caso, las decisiones tienen que ser motivadas. Luego, a cada cual le parecerá mejor o peor, estará de acuerdo o en desacuerdo.

La responsabilidad de la toma de decisiones compete a la dirección de la organización y, por lo tanto, es una medida lícita, pero siempre es mejor explicar los motivos que dejarlos a la imaginación.

Un saludo

Publicar un comentario en la entrada

Agradecemos tu comentario