domingo, 23 de octubre de 2011

Consideraciones sobre la Planificación Estratégica en el Sector Público

En primer lugar cabe preguntarse qué es la Planificación Estratégica (PE). La PE es de manera general el proceso de desarrollo e implementación de planes para alcanzar propósitos y objetivos definidos. El término Estrategia proviene del ámbito militar, aunque hoy en día se ha extendido su aplicación al ámbito empresarial.

En las Administraciones Públicas se empezó a plantear su uso en 1990 como parte de un proceso de modernización que se recogía en el documento “Reflexiones para la modernización de la Administración del Estado” (MAP).

En este documento se hace el planteamiento de apoyarse en un sistema de Administración por objetivos (APO) como medio de alcanzar una mayor eficacia y eficiencia y así ofrecer un mejor servicio al ciudadano en un escenario de limitación de recursos, que hoy en día compartimos.

Realmente la APO surgió en los años 50 (F. Druker) como un medio de evaluación y control de desempeño, pero se ha impuesto como una filosofía cuyos principios metodológicos pueden aplicarse por medio de distintas técnicas y adaptarse a distintas organizaciones.

En concreto, la metodología es válida para el Sector Público, con sus particularidades específicas. En particular, la definición de objetivos es más difícil en el sector público porque, a diferencia del sector privado, este no cuenta con el beneficio económico como discriminante principal en las tomas de decisiones.

Por otra parte, es necesaria su adaptación a la realidad actual de las AAPP de limitación en la autonomía económico-financiera de los centros directivos, a la menor flexibilidad en la gestión de los RRHH y a una menor agilidad, consecuencia de la orientación normativa y jurídica (ie. burocrática) de las organizaciones, contraria a veces a los principios de una gestión ágil y eficaz.

El desarrollo de una metodología de PE basada en el paradigma de la APO fue encargado a la Inspección General de Servicios de la AAPP. Su desarrollo puede encontrarse en el artículo “Administración por objetivos” del Nº 223 de la publicación del INAP “Documentación Administrativa” (1990).

En este artículo se describe la APO como "un enfoque particular de administración vinculado a la formulación de metas,  que permite instrumentalizar el concepto moderno de dirección científica como visión integrada de todos los factores y elementos, tanto internos como externos a ella, que resulten decisivos para la consecución de sus objetivos".

 No se trata únicamente de un modelo de gestión, sino que además aporta a la organización mecanismos para utilizarlo como un sistema de planificación, como un instrumento de motivación/participación y como un sistema de evaluación de unidades y personas.

El modelo en sí es un proceso iterativo (aunque su aspecto sea secuencial) que podemos resumir en las siguientes etapas o pasos:


  • Definición de la Misión: Definición concreta de la razón de ser de la organización, que es la que justifica su existencia
  • Definición de la Visión: Imagen de la realidad futura desada y lacanzable de la unidad/organización
  • Formulación del Objetivo político: Formulación concisa de la(s) meta(s) deseada(s) por los responsables políticos. Son objetivos generales, abstractos de carácter político
Hasta aquí, estos aspectos son responsabilidad de los responsables políticos de mayor nivel (ej. Gobierno o  Ministro). Los siguientes son los que aplican a los responsables de unidades u órganos directivos:
  • Formulación de estrategias: Entendidas como caminos que posibilitan la trasicción de la organización desde la situación actual a la deseada.
  • Asociación de Proyectos a cada Estrategia: Se establecerán uno o varios proyectos asociados cada estrategia con objetivos específicos que vayan en el camino de conseguir parcialmente el objetivo político perseguido.
  • Actividades. Se planificarán las actividades y los recursos necesarios para la consecución de los objetivos de cada proyecto.
  • Resultados: Cada Proyecto deberá tener un resultado   o logro concreto que se alcanza como consecuencia de su realización. Estos resultados se evalúan mediante indicadores que permitan su medición.
EL siguiente gráfico resume las fases anteriormente citadas:



Lo que sorprende es encontrar una documentación tan extensa y elaborada relativa a la PE y a la APO que, aunque está disponible desde 1990, no es muy conocida.

Existen ejemplos de su utilización en el Sector Público, como el Consejo Superior de Deportes, la UNED o el Consejo Económico y Social.

Aunque seguramente  es necesaria la actualización de algunos conceptos y su integración con los conceptos modernos de la metodología de gestión de proyectos del Project Management Institute, tanto las motivaciones y como el desarrollo metodológico siguen siendo vigentes hoy en día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Agradecemos tu comentario