lunes, 21 de febrero de 2011

Consultoría y AAPP

EL pasado día 15/02 aparecía una noticia el el diario expansión titulada La Administración aprieta a las consultoras de la que se ha hecho eco la Asociación Española de Consultoría (AEC). Dos días más tarde el mismo diario publica la noticia titulada La Administración recorta un 20% las tarifas de consultoría.
 Si bien es cierto que la situación que estamos pasando no es buena para las empresas de los sectores de la consultoría y de las TIC, no puedo dejar de sentirme molesto por la forma en las que se expresan ciertas opiniones en los medios de comunicación, haciendo parecer que las AAPP nos hemos confabulado en contra del sector y que estamos actuando de manera negligente.
Por una parte, la crisis no solo afecta a las empresas; tambien las AAPP estamos sufriendo un recorte en los medios, a la vez que se nos presupone la capacidad de ofrecer el mismo, si no un mejor servicio público.No es necesario incidir en que, en el ámbito de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la presión es aún mayor; La Ley 11/2007 ha supuesto reto para  todas las unidades informáticas del Sector público, que han tenido que asumir trabajos adicionales a los habituales, con los mismos recursos, si no con menos.

Tambien creo que todos tenemos claro que en este esfuerzo colaboramos con empresas del sector privado para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto.Pero esta colaboración debe estar basada en la confianza y en el paradigma ganar-ganar,  y no en los reproches:


  • Por una lado, las AAPP hemos sufrido recorte de medios y de sueldo. Es lógico pensar que las empresas del sector deben ajustarse disminuyendo sus ganancias y sus márgenes.
  • Tampoco parece acertado el comentario de artículo referente a que, ante la reducción de tarifas en las AAPP los equipos dedicados por las consultoras a esos contratos también han menguado (es natural, si aspiran a mantener la rentabilidad), haciendo que la calidad del servicio se resienta. Pues bien, como dijo John Ruskin, La calidad nunca es un accidente, siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia y hoy toca poner más esfuerzo, más inteligencia y más calidad para salir de la crisis, y no bajar la calidad para mantener la rentabilidad.
    Tal vez debieramos recordar aquí la historia bíblica del Libro del Génesis, que narra la historia de José, quien interpretó los sueños del Faraón en los que había visto cómo siete vacas gordas eran destrozadas por siete vacas flacas....
    Pues bien, señores, estamos en los 7 años (espero que menos) de apretarse el cinturón (Por cierto, nadie dijo nada en los años de bonanza económica y ganancias crecientes....).
  • Tambien se hace referencia a que el germen del problema en la rebaja de tarifas nació con la Ley de Contratos de Sector Público de 2007, en la que prima “la selección de la oferta económicamente más ventajosa”. Bueno, esto no parece un análisis muy riguroso. Si bien es cierto que la LEY 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público aboga por la adjudicación a la oferta económicamente más ventajosa, no elimina la consideración de criterios técnicos. Lo que sí ocurre es que, exigidos los requerimientos administrativos, técnicos, de solvencia, etc por las diferentes empresas licitadoras, en muchas ocasiones lo que puede decidir es la oferta económica.
  • No deja de ser curiosa tambien la referencia a que Como en todo río revuelto, en el de la contratación pública han aparecido nuevos pescadores, firmas de bajo coste que tratan de abrirse paso en este nicho de mercado, aun a costa de reducir sus márgenes al mínimo. ¡Parece que acaban de descubrir el concepto de competencia!.
    Aquí tampoco se dice que, para las AAPP, es muy difícil expresar en un pliego de prescripciones las condiciones que debe cumplir una empresa para realizar un trabajo de consultoría. Por un lado, no se puede valorar la experiencia de las personas ofertadas. Por otro, es difícil encontrar una empresa que, sobre el papel, no diga que es capaz de hacer los trabajos encomendados (el procesador de textos lo soporta todo, diría un colega mío).
    En estos casos, las más beneficiadas son las grandes empresas de consultoría que pueden desplazar a las más pequeñas gracias a sus datos de solvencia técnica (y económica) que suelen ser requeridos en las licitaciones públicas.
En definitiva, la materia es compleja y controvertida pero tenemos que hacer todos un esfuerzo para salir de estos años de vacas flacas, renunciar a crecimientos anuales no compatibles con la situación actual de crisis, mejorar los mecanismos de contratación pública para que sean más ágiles y flexibles, a la vez que transparentes y seguir trabajando para que el servicio público sea de calidad, a pesar de que las condiciones no sean todo lo propicias que quisieramos.

Quisiera finalizar con una reflexión que hacía  Einsten: Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

1 comentario:

jofi dijo...

Aunque no estoy muy puesta en el tema porque no pertenezco a tu sector de trabajo, me parece que tu línea de pensamiento es bastante acertada y pones el dedo en la llaga, aunque a muchos pueda molestarles.

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